Nuestro pensamiento

EL DESAFÍO ACTUAL DE LA MEJORA CONTINUA ES INTEGRARSE A LAS RUTINAS DIARIAS Y GENERAR UNA NUEVA FORMA DE TRABAJO MAS EFECTIVA Y CON MEJOR CALIDAD DE VIDA PARA LOS MIEMBROS DE LA ORGANIZACIÓN

miércoles, 9 de febrero de 2011

Medición de la performance en PyMEs

Algunas reflexiones sobre el tema

Una pyme, como cualquier otra empresa, debe medir su desempeño si quiere seguir existiendo en el largo plazo. Las formas de hacerlo no admiten muchas variantes y solo deberán adecuarse a las características del negocio.

Los enfoques modernos plantean cuatro dimensiones desde donde se debe evaluar la performance, estas son: financiera, mercado / cliente, procesos y recursos humanos.
La primera, habitualmente, acapara la atención de los empresarios de pymes, en términos de lo que parece ser lo único importante, las ventas, las inversiones y la financiación del negocio. Probablemente después siga el proceso, ya que la popularidad de las normas ISO 9000 y las demandas de algunos grandes clientes ha hecho bastante común que se avance hacia la certificación de las mismas, desarrollando así elementos de control de procesos. Si bien esto es bueno, no lo es tanto si se realiza solo por obligación o como estrategia de marketing, ya que, de esa manera el sistema pierde su esencia y poco aporta a la efectividad de la organización.

Lamentablemente en términos de mercado (satisfacción de clientes, innovación) y recursos humanos (clima interno, trabajo en equipo, desarrollo de competencias), hay muy poco para observar en la mayoría de las pymes. Curiosamente estas son las verdaderas cuestiones estratégicas que permiten a una organización generar competitividad sostenible en el mediano y largo plazo.

La logística se ha convertido hoy en día en un elemento clave para llegar en tiempo y forma al cliente y las pymes tienen mejor comunicación con los clientes que las grandes empresas, lamentablemente no siempre aprovechan esta ventaja.

La medición de la performance, en una pyme, debe contemplar todos los aspectos mencionados previamente independientemente de los instrumentos que se utilicen. Se debe partir siempre desde la misión y visión de la empresa, estableciendo objetivos en el corto mediano y largo plazo. Para ello será necesario tener indicadores  definidos (un tablero de comando) y un sistema que permita relevarlos con precisión. Desde la situación actual se deberá trazar un plan para evolucionar hacia los objetivos planteados previamente. Solo teniendo datos de la performance, en las cuatro dimensiones planteadas, se puede gestionar adecuadamente la organización y saber a dónde se deben dirigir los recursos, que generalmente son escasos.

Estas recomendaciones pueden parecer utópicas para el ambiente de pymes en Argentina, pero definitivamente no lo son y lejos de ello deberán aceptarse como el desafío para la gestión futura de pymes que generen empleo y se desarrollen con buen nivel de competitividad. Para que esto se logre serán necesarias activas políticas de estado que apoyen al sector y una fuerte involucración de Universidades y centros de investigación que funcionan con fondos públicos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario